Los palacios de la Venus Imperial.

Portrait à mi-corps de Pauline Bonaparte (1806) de Robert Lefèvre, Musée du Château de Versailles.
© RMN-Grand Palais (Château de Versailles).

De toda la Epopeya Napoleónica, Pauline Bonaparte fue sin duda la mujer que más elogios recibió por su belleza y su elegancia (en clara rivalidad con Joséphine). Su belleza un tanto frágil, pero a la vez hierática y frívola sería inmortalizada por numerosos artistas, pero, ante todo, por el célebre Antonio Canova.

Sería además la primera, y para algunos la única, princesa del clan Bonaparte, pues mientras ella se casó con un príncipe romano de muy rancio abolengo, sus hermanas y cuñadas fueron creadas princesas por decreto de Napoléon. Llevó siempre una vida de lujo y ostentación, pero aderezada por un sentido de la dignidad y del protocolo que no siempre tuvieron sus hermanas.

Nunca se interesó por la política (como Carolina o Elisa) ni tuvo el menor deseo de tener y de cuidar de sus hijos (como Hortense de Beauharnais), pero siempre fue un ferviente seguidora de su hermano. Cuando Napoléon tuvo que exiliarse a Elba, Pauline vendió sus diamantes para que Napoléon pudiera vivir más holgadamente, y fue la única, junto a su madre, que le visitó en el exilio. Cuando más tarde el ex-emperador tuvo que trasladarse a Santa Elena, solo la distancia y los británicos impidieron que le fuera a ver, aunque le continúo enviando dinero.

Napoléon murió en 1821, cuatro años después murió Pauline, con apenas 45 años.

Pauline Bonaparte (1806) de Robert Lefèvre, Musée du Château de Versailles.

Nacida,  como seis de sus siete hermanos, en la célebre Maison Bonaparte de Ajaccio, pasó su juventud a caballo entre su Córcega natal y escuelas y conventos franceses. Refugiada en Marsella como el resto de su familia a causa de los disturbios en Ajaccio, desde allí fue testigo del progreso de su hermano, el general Bounaparte (como se escribía originariamente).

EL DIRECTORIO (1797-1799)

Su belleza le proporcionó pretendientes y amantes, pero en 1797 Napoléon decidió que ella se casaría con uno de sus generales, el exitoso Charles Victoire Emanuel Leclerc. Toda la familia se trasladó al Palazzo Serbelloni de Milán, donde el ejército francés en Italia tenía su cuartel general, allí Pauline conoció a su futuro marido.

Palazzo Serbelloni en Milán.

En verano la familia partió hacia la Villa Pusterla en Mombello y fue allí donde el 14 de junio de 1797 se celebró el doble matrimonio entre Elisa Bonaparte y Félix Bacciochi (también general) y Pauline y Victoire-Emanuel Leclerc.

Villa Pusterla o Crivelli en Mombello. Transformada décadas más tarde en un manicomio, actualmente en proceso de restauración.

La nueva pareja se instaló en el Palazzo Serbelloni primero y luego en el Palazzo Grazianni, ambos en Milán. Fue en este último donde nació, el 20 de abril de 1798, su único hijo, Dermid.

Ese mismo año el general compró el Château de Montgobert, cerca de Paris y lo mandó reformar por al aún desconocido Pierre-François-Léonard Fontaine; esa fue la primera propiedad de la que Pauline fue dueña y señora. Desde allí siguió el Golpe de estado de Brumario y la ascensión de su hermano a la Jefatura de Estado.

Château de Montgobert en Picardie.

EL CONSULADO (1799-1804)

Por órdenes del nuevo Primer Cónsul, el general Leclerc partió en diciembre de 1801 hacia Santo Domingo, para sofocar una rebelión de los indígenas. Pauline y Dermid se embarcaron con él.

El cuerpo expedicionario francés se instaló inicialmente en la reconquistada Le Cap o Cap-Français, pero cuando durante el verano la situación se deterioró el cuartel general se trasladó a la Île de la Tortue. Sin embargo, a pesar de sus éxitos militares, el general Leclerc no pudo hacer frente a aquello que se cobró más víctimas entre los franceses: la fiebre amarilla. Murió el 2 de noviembre de 1802.

Villa de recreo en Santo Domingo, probablemente muy parecida a la que habrían habitado Pauline, Leclerc y Dermid.

Pauline y su hijo abandonaron el Caribe rumbo a Francia, donde llegó en enero de 1803. A continuación se instaló en Paris, en el Hôtel Marbeuf, residencia de su hermano Joseph. No obstante, ese mismo año, cansada de vivir con su hermano, Pauline adquirió el suntuoso Hôtel de Charost, que sería hasta la caída de Napoléon una de las principales direcciones de la capital francesa.

Hôtel de Charost en Paris. La galería acristalada es una adhesión posterior. Actualmente es la embajada del Reino Unido.

En verano de 1803, Pauline conoció en la residencia de Joseph al aristócrata romano Camillo Borghese, príncipe de Sulmona y Rossano. A Napoléon le pareció adecuada una alianza con la aristocracia romana y Pauline se casó con Camillo el 28 de agosto en el Château de Mortefontaine, propiedad de Joseph.

Château de Mortefontaine en Picardie.

La flamante pareja partió hacia Roma, donde, Pauline entró en el exclusivo círculo de las antiquísimas familias nobiliarias de la Corte Papal. La principal residencia de Camillo y Pauline en Roma fue el inmenso Palazzo Borghese, en el centro de la ciudad y que además alojaba una espectacular galería de pintura.

Cortile del Palazzo Borghese en Roma. Parte del edificio es en la actualidad la embajada del Reino de España.

Asimismo, la familia poseía la archiconocida Villa Borghese, pero si el amplio parque se mantenía para uso y disfrute de los Borghese, la villa en sí servía esencialmente para alojar la fabulosa colección de antigüedades que, en 1807, Camillo se vería obligado a vender a su cuñado el Emperador.

Villa Borghese en Roma. Los Borghese la vendieron en 1901 al gobierno italiano.

En verano, los Borghese preferían retirarse lejos del calor sofocante de Roma en sus propiedades de Frascati. Allí habitaban la coqueta Villa Borghese, aunque la familia también poseía la monumental Villa Mondragone, apenas utilizada y que el príncipe Camillo empezaría a vaciar progresivamente de sus colecciones.

Villa Borghese en Frascati. Actualmente Villa Parisi.
Villa Mondragone en Frascati.

La pareja era además vecina del hermano de Pauline, Lucien Bonaparte, que habitaba la Villa Rufinella y del hermano de Camillo, Francesco, que lo hacía en la Villa Aldobrandini. Fue en esta última residencia donde, en verano de 1804, mientras Pauline tomaba las aguas en Bagno di Lucca, Dermid, siempre de débil salud, enfermó y murió inesperadamente. Fue enterrado en el Château de Montgobert, junto a su padre.

Villa Aldobrandini en Frascati.

EL IMPERIO (1804-1814)

En 1808, Camillo Borghese recibió de manos del Emperador el titulo de Gouverneur Général des Départements au-delà des Alpes, cargo por el cual administraba en nombre de Napoléon toda la Saboya y el Piamonte.

La pareja, que por aquel entonces estaba en proceso de separación a causa de las infidelidades de Pauline, se trasladó a Turín. Allí, la Princesa pronto mostró su disgusto por su residencia, el Palazzo Chiablese, y por la ciudad a la que consideraba provinciana, oscura y húmeda. Decidió trasladar su residencia a la grandiosa Palazzina di Stupinigi, donde se hizo preparar un suntuoso apartamento.

Palazzo Chiablese en Turín. © Soprintendenza per i Beni Architettonici e Paesaggistici del Piemonte
Palazzina di caccia di Stupinigi. Actualmente en proceso de restauración.

Pero Pauline intentó residir lo mínimo posible en Turín y siempre que podía partía hacia París donde habitaba el ya citado Hôtel de Charost.

Por otro lado, su hermano le había cedido en 1805 el uso del Petit Trianon, renovado a alto precio y que en 1810 pasaría a manos de la nueva emperatriz Marie Louise.

Petit Trianon. Famoso gracias a su anterior propietaria, la malograda Marie Antoinette.

En 1808 también le cedió el Château de Neuilly, que nunca le complació y que anteriormente había pertenecido a su hermana Caroline hasta que partió a Nápoles como nueva reina.

Château de Neuilly. Estado anterior a las grandes reformas efectuadas entre 1815 y 1830 por Louis-Philippe d’Orléans.
(Acuarela de © Christian Benilan)

EL EXILIO (1814-1825)

Con la caída de Napoléon en 1814, los Bonaparte fueron desterrados de Francia y tuvieron que vender buena parte de sus propiedades. Pauline y su madre, Letizia, acompañaron al ex-emperador a Elba, habitando todos tres en la relativamente modesta Villa dei Mulini.

Villa dei Mulini en la Isola d’Elba.

Después del Vol de l’Aigle y de la derrota de Waterloo, Pauline decidió instalarse en Roma bajo la protección de papa Pio VII. Como su marido le negaba el acceso al Palazzo Borghese, Pauline alquiló junto con su madre el Palazzo Falconieri.

Finalmente en 1816, Pauline adquirió la Villa Valenti de Porta Pia, a partir de entonces conocida como Villa Paolina o Villa Bonaparte. La coqueta residencia, que durante una década fue el centro de la vida mundana en Roma, fue descrita por Lady Morgan como “de todas las residencias que posee la familia Borghese una sola es habitable, una sola ofrece la pulcritud inglesa, la elegancia francesa y el gusto italiano”.

Villa Paolina o Villa Bonaparte en Roma.

En 1822, su salud empeoró considerablemente a causa de la muerte de su hermano el año anterior y también del progreso de un cáncer de hígado o quizás de una tuberculosis pulmonar. Decidió entonces residir durante largas temporadas lejos de Roma. En 1822 mandó construir en el balneario costero de Viareggio un palacio conocido como Villa Paolina; y adquirió en Lucca la Villa Ottilini, también renombrada Villa Paolina.

Villa Paolina en Viareggio. Antiguamente el mar llegaba prácticamente a los pies de la villa.

Mientras tanto, su esposo Camillo había habitado desde 1815 el Palazzo Borghese de Florencia con su amante la duquesa Lante della Rovere y sus hijos ilegítimos pero, en 1825, el papa Leone XII favoreció una reconciliación entre los esposos y Pauline partió hacia Florencia.

Galleria Monumentale del Palazzo Borghese de Florencia. Fue construida después de la muerte de Pauline por el príncipe Camillo, que murió en dicho palacio en mayo de 1832.

No obstante, a pesar de sus suntuosos interiores el Palazzo Borghese se encontraba encajado entre las estrechas callejuelas florentinas y viendo que la salud de su esposa se deterioraba el príncipe Camillo decidió alquilar la Villa Fabbricotti en las afueras de la ciudad. Apenas tres meses después de haber llegado a Florencia, Pauline murió en dicha villa el 9 de junio de 1825. Fue enterrada junto al resto de su familia política en la Cappella Borghese de Santa Maria la Maggiore.

Villa Fabbricotti en Florencia.
Cappella Borghese en Santa Maria la Maggiore, Roma.

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